Los años oscuros también se escribieron

Dra Eugenia Toledo Renner

Por Dr. Eugenia Toledo Renner,

Temuco, Chile, 2013

 “Anoche al acostarme / escuché ladridos / en algún lugar del campamento. / Y NO ERAN PERROS.”

 (Aristóteles España)

 Sostengo en mis manos un libro que me ha enviado Jorge Calvo desde Santiago. Su título: La libertad no es un sueño. Antología poética. Prólogo de Julio Cortázar. Editorial Signo Ltda., Santiago de Chile, 2013.

La importancia de esta Antología es evidente. El título se lo dio Cortázar con sus palabras, porque ésta es una recopilación de poesía chilena de la resistencia, editada hace 40 años durante la dictadura con poemas de reconocidos chilenos y otros poetas anónimos. Contiene poemas del exilio, las cárceles, los campos de concentración y de la clandestinidad.

Raúl Silva-Cáceres que en el año 73 era agregado cultural en Paris además de crítico y poeta chileno, compiló después del 11 de septiembre estos poemas para publicarlos fuera de Chile, por supuesto. Pero no pudo hacerlo. Luego los guardó por mucho tiempo hasta que se los envío en una caja a su amigo el escritor Edgardo Mardones. Alexis Vega Bueno, uno de los creadores de Signo Editorial,  compañero de ajedrez de Mardones junto al autor Jorge Calvo, decidieron publicarlos en la forma de este soporte libro. Y aquí está 40 años después. Sin duda, no es un sueño, sino una realidad:

 

“Aliento de vida que perdura” (poema de Hans Paul Manhey)

 

Un fuego demencial irrumpió nuestras vidas.

Huellas del infortunio encendieron el cielo;

quemaron la esperanza, destrozaron los sueños;

sepultando la flor, el trigo y la sonrisa.

 

Funestas convulsiones de los hijos del caos

y  sus devastadores mensajeros de muerte.

Negras aves rapaces rondaron sobre el valle;

ávidas, implacables, invadieron tu nido.

……………………………………………………………

A lo lejos, los cerros, los árboles, las nubes,

incubaban el germen del fin de la tormenta.

Brisa fresca anunciaba el caudal de agua viva.

 

Tal como lo expresa Cortázar en su prólogo estos textos “son la prueba de una libertad indomable y del fracaso del horror contra la vida”. Escritos de la mano de poetas muy conocidos como Raúl Zurita, Ariel Dorfman, Gonzalo Millán, Efraín Barquero, Jaime Quezada, Antonio Skármeta y varios otros textos anónimos son retratos de situaciones límites y sufrimientos terribles junto a testimonios que van armando la memoria histórica de aquellos días. Es decir, en otras palabras, esta es poesía escrita en un contexto inmediato con un lenguaje concreto. No faltan tampoco los temas humorísticos, una especie de anti-poesía, tan pegada a nuestra idiosincrasia y motivo de alivio mental durante los años y las situaciones que soportaron los autores de los mismos. Un ejemplo:

“Bando 103” por Efraín Barquero

 

Hemos encontrado la fórmula

para despolitizar las universidades

expulsando la mitad del alumnado

expulsando la mitad del profesorado

y acortando los estudios a la mitad.

“Mens sana in corpore sano”.

 Este libro ojalá sea leído por muchos y estudiado por jóvenes de nuestro país junto a sus profesores. Ojalá también circule en talleres de lectura donde debería ser comentado y talleres de poesía, como ejemplo de poesía de emergencia, necesaria y documental. Estos no son poemas escritos por los poetas para brillar en la constelación de la fama, sino que todos escriben para dejar constancia. Es testimonio puro, inmediato. Dejan constancia de la experiencia y de la existencia. La constancia de que cualquiera que se encuentre en una situación injusta y desesperada puede recurrir a la palabra, escribirla y entregarla al mundo, pues valida la existencia y da dignidad. Estos poemas tienen mucha significancia por esta razón. Desde hace tiempo acá he dicho y escrito que la poesía y la historia caminan juntas, aunque esta última use un lenguaje figurado y poético, la primera está en el silencio presente. Hablo del silencio del hacer y decir. Hablo de la palabra como instauradora del patrimonio cultural de los pueblos. Si no fuera así, si la palabra no fuera patrimonio entonces ¿por qué se siguen encarcelando a los poetas en muchas partes del mundo? ¿Por qué más que nunca se secuestran y asesinan periodistas? La respuesta es sin duda: por el asunto de  la VERDAD. Y la verdad molesta.

Han pasado muchos años y quién sabe, yo al menos no lo sé, muchos escritores de esta Antología vital ya no están. ¿Habría una mujer entre los “escritores anónimos” presentados que vinieron de cárceles y campos de concentración? no lo dice la obra ni lo sé, pero termino con este poema, p.79, sin autor indicado que me conmueve:

 

“Una hermosa mujer ha muerto”

 

Con una rosa verde entre los pechos

quizá la habría recogido Federico

o el puro pueblo de España

pero es nuestra juventud la que ahora

late en el corazón oscuro de Lautaro:

somos miles de hombres y mujeres

que advertimos

cada paso de un tren

cada gesto de un árbol

de lo que crece y madura entre las sombras

y estamos decididos:

no vamos a dejar que se nos sigan

muriendo

nuestras más hermosas mujeres,

por el odio de estos ajenos.

Bolaños                                            Barquero                                    Millan                                    Lara

Bibliografía:

-Gustavo Adolfo Becerra. “La libertad no es un sueño: la consagración de la palabra” en SitioCero, Conversaciones sobre y desde la comunicación. 6 de agosto, 2013.

– Andrés Hax. “La memoria poética chilena, de sus años más oscuros” en revista Ñ,

5 de noviembre, 2013.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *